
El diseño ergonómico de una cocina no solo mejora la comodidad, sino también la eficiencia a la hora de cocinar.
Desde la disposición de las zonas de trabajo en el «triángulo mágico» hasta el ajuste individual de la altura de las encimeras: una cocina bien planificada tiene en cuenta tus necesidades y facilita las tareas cotidianas.
Uno de los principales impulsores del diseño de cocinas ergonómicas fue Otl Aicher. Fue cofundador de la Escuela Superior de Diseño de Ulm y autor de «La cocina para cocinar». «Taller para una nueva cultura de vida». Una de sus reglas básicas es que, por razones prácticas, los utensilios de uso frecuente deben colocarse, en la medida de lo posible, a la vista y al alcance de la mano. Esto garantiza un trabajo ágil.
Sin embargo, Max Kaltner, diseñador de cocinas de werkhaus en Raubling, señala un aspecto importante: Aicher aún partía de la idea de que la cocina estaba en una habitación separada. Por eso, en una variante abierta al salón, hay que actuar con tacto. Desde un punto de vista puramente funcional, es cierto que tiene sentido que todo sea accesible de forma inmediata. Al mismo tiempo, tiene sentido, por una cuestión estética, guardar la mayoría de las cosas en los armarios de la cocina. En definitiva, lo importante es encontrar el equilibrio adecuado en este delicado equilibrio.

Kaltner y Aicher coinciden en cuanto a la distribución de los espacios de trabajo. La forma de diseñar una cocina ergonómica se deriva directamente de los procesos de trabajo habituales: Almacenamiento/refrigeración, lavado, preparación, cocción/horneado y emplatado. En concreto, esto se refleja en la disposición de la nevera, el fregadero, las encimeras, así como la cocina y el horno: el triángulo de la cocina o también conocido como «triángulo mágico». Los distintos elementos deben colocarse de tal manera que entre ellos se creen trayectos cortos y sencillos.
Además de las distancias, la distribución de las zonas de trabajo también es importante en una cocina ergonómica. En este sentido, sí que importa si la cocina está diseñada para una persona diestra o zurda.
Se considera que la altura estándar no oficial de las encimeras de cocina es de unos 92 cm. Estas medidas para cocinas ergonómicas se basan en la estatura media. Sin embargo, el diseñador de cocinas Max Kaltner aconseja adaptar la altura de forma individual a cada persona que cocine.
Regla general para determinar la altura ergonómica de la encimera de la cocina: La superficie debería situarse aproximadamente entre 10 y 15 cm por debajo de los codos cuando los antebrazos estén flexionados a 90°.
En el caso de parejas con una diferencia de estatura considerable, se puede compensar esta diferencia, por ejemplo, utilizando una tabla de cortar extraalta.

Las diferentes alturas para las distintas áreas de trabajo ofrecen ventajas. Por ejemplo, con un fregadero situado a mayor altura se puede conseguir una cubeta extraprofunda sin renunciar al espacio de almacenamiento. Por el contrario, si la placa de cocción es ligeramente más baja, podrá ver mejor el interior de las ollas. Sin embargo, en la práctica, hoy en día se suele optar por una superficie de trabajo de altura uniforme, por motivos estéticos.
Sin embargo, en el caso de los hornos de vapor como el BORA X BO, no hay ningún inconveniente en instalarlos a la altura de uso. De esta forma, podrá ver cómodamente qué hay en el nivel superior.
En una cocina ergonómica, los detalles también son importantes. Esto empieza ya por las asas: Deben tener un buen agarre y abrirse con facilidad, incluso con los dedos grasientos. Por cierto, los frentes sin tiradores bien diseñados no tienen nada que envidiar a la variante clásica en cuanto a ergonomía. Además, hay que tener en cuenta la altura de instalación de los armarios superiores.
Los electrodomésticos de cocina con un manejo intuitivo completan el equipamiento de una cocina ergonómica. Por ejemplo, los sistemas de extracción integrados en la placa de cocción BORA, que, según el modelo, se pueden controlar mediante una pantalla táctil y/o una palanca.

Los sistemas de extracción integrados en la placa de cocción de BORA ofrecen otra ventaja más: Garantizan una visión despejada cuando la placa de cocción se encuentra frente a una ventana o en una isla de cocina. Es más agradable que mirar a una pared y te hace sentir bien mientras cocinas. Lo mismo se aplica a la ubicación del fregadero. Una cocina ergonómica siempre se adapta a las necesidades de quienes la utilizan. Por eso, las soluciones personalizadas son imprescindibles.
El diseño ergonómico de la cocina garantiza un trabajo suave y sin estrés.
Los aspectos más importantes a la hora de montar una cocina ergonómica son la disposición de las zonas de trabajo y la altura de la encimera. Esto se complementa con detalles como los tiradores, la altura de los muebles altos y electrodomésticos de uso intuitivo.
La altura aproximada de la encimera de la cocina puede determinarse utilizando el método del codo:
Este enfoque es más preciso que utilizar la altura corporal como guía.
Determinar una altura de trabajo ergonómica para la cocina basándose en la estatura es comparativamente impreciso debido a las diferentes proporciones corporales. Por este motivo, recomendamos el método del codo descrito anteriormente.