Ramen: el plato de moda de Japón

Ramen: el plato de moda de Japón

Como tantos otros platos que se han hecho con renombre mundial (siendo el más conocido de ellos la pizza), la sopa ramen también era, en sus orígenes, la comida de la población más pobre de Japón: caldo humeante acompañado de sabores potentes, aderezos bien frescos y los conocidos fideos de ramen. Este sencillo plato japonés, seguramente el segundo más conocido del país, junto al sushi, se puede encontrar ahora en los rincones más hipster de toda metrópoli que se precie de cualquier parte del mundo. Y no es para menos: tenemos, por un lado, un caldo muy sabroso, y por otro, acompañamientos frescos y sanos junto a unos fideos que nos dejan bien satisfechos y nos proporcionan energía.

En cuanto a los acompañamientos, además de los fideos, hay bastante libertad, debiendo siempre apostar por producto fresco. Espinacas o pak choi, carne o huevo, puerro, cebolleta y setas: la premisa para agregar algo al caldo bien caliente es que sepa bien. Lo complicado y trabajoso es la elaboración del caldo en sí. Hay cuatro variedades diferentes: Shoyu ramen, miso ramen, shio ramen y tonkotsu ramen. El shoyu ramen parte de un caldo de vacuno o gallina condimentado con jengibre y salsas de soja. Es el caldo de ramen más popular y el de más fácil elaboración. El caldo para el miso ramen parte de un caldo sencillo de verduras condimentado con pasta de miso, hecha con habas de soja fermentadas. En los shio y tonkotsu ramen se complica aún más la cosa, y es que para los caldos se emplean pescado y marisco o bien huesos de cerdo.

Lo que hace especial al ramen es la gran variabilidad que ofrece a la hora de preparar la ropa: con un potente acompañamiento de carne, con mucha verdura y huevo o vegano con tofu. Si se va a preparar la sopa con caldo de verduras, es posible dejarlo hecho por adelantado a partir de restos de verdura. Para ello basta agregar restos como, por ejemplo, el tallo del brócoli, peladuras de zanahoria o rabos de espinaca a una olla con agua (dependiendo de la cantidad de verdura, de 1 a 2 litros) y dejar cocer junto con una pizca de sal durante aprox. una hora a fuego bajo-medio. Rehogamos o marcamos brevemente en aceite de oliva verdura al gusto, p. ej. un manojo de pak choi, algunos tallos de cebolleta y un puñado de setas shiitake. Cocemos en agua los fideos de ramen. En caso de encontrar los fideos en el comercio local, se pueden encontrar fácilmente online. Seguidamente, preparamos la salsa para condimentar el caldo antes de mezclar todo en un cuenco: para 1 litro de caldo empleamos una mezcla de 20 g de jengibre molido, 10 ml de salsa de soja dulce, 50 ml de salsa de soja oscura y 1 cda. de mirin, un vino de arroz dulce típico de Japón. Cocemos brevemente todos los ingredientes antes de agregarlos al caldo junto a la verdura. Para un ramen vegano, resulta naturalmente ideal acompañarlo de tofu. Podemos completar el plato perfectamente con mucho cilantro fresco picado y un poco de zumo de lima.

Y quien desee conocer los mejores sitios de ramen en sus viajes por Europa encontrará lo que busca: muchos de los mejores restaurantes de ramen se encuentran, como es de esperar, en la metrópolis británica de Londres, pero también en la metrópolis alemana de Berlín o en la Toscana, en la bella Florencia, encontrará una buena oferta. Hoy día, en prácticamente cualquier gran ciudad es posible saciar nuestro hambre con una deliciosa sopa japonesa.

Créditos fotografía:

Anya Rüngeler