La cocina como lienzo

La cocina como lienzo

Ella, artista profesional, y él, fotógrafo: desde el principio, Natalie Fry tuvo claro que la nueva cocina para esta creativa pareja sería cualquier cosa menos convencional. Así pues, la interiorista y su equipo diseñaron una zona de cocina que se inhibe tanto visual como funcionalmente para ceder el protagonismo al original estilo de sus clientes y dejar que este se exprese sin que nada le estorbe.

Un rayo amarillo sobre un plato rojo, una hoja de calendario con el retrato de una mujer semicongelada, un reloj de pared sobre el que descansa la miniatura de un horizonte urbano… Cada una de las piezas atrae las miradas por sí sola. En conjunto, expuestos sobre la pared negra de esta cocina de Yorkshire, los cuadros y elementos decorativos constituyen una obra de arte única. Forman parte de una curiosa colección de objetos, pinturas y fotografías de —no podía ser de otra manera— una pareja muy creativa. Ella trabaja como creativa, él es fotógrafo profesional y ha tenido delante del objetivo a personalidades como David Beckham, Pharrell Williams o Ed Sheeran.

Poder transmitir su estilo propio era uno de los requisitos con los que ambos se presentaron en el estudio de cocinas e interiorismo Grid Thirteen. «Los propietarios querían una cocina que desapareciera en la arquitectura para poder exponer en condiciones sus eclécticas obras de arte y accesorios», explica la propietaria del estudio, Natalie Fry. «Al mismo tiempo, la cocina no debía parecer demasiado funcional.» Así nacía la idea de una zona de trabajo como lienzo en blanco que continuamente pudiera llenarse de arte y vida.

Cocinar en la galería de arte

Para hacer realidad la idea del diseño, primero había que poner las bases. «Al principio, la cocina de la casa se encontraba en un pasillo oscuro y estrecho que ofrecía escaso margen de movimiento y espacio para trabajar», recuerda la jefa del proyecto. Por suerte, en el edificio había otra habitación mucho más apropiada para cocinar, hornear, reunirse y hablar, comer y disfrutar que el estrecho pasillo junto a la escalera. Natalie Fry sugirió poner la cocina en ese espacio, que era casi totalmente cuadrado. Otra ventaja de este traslado era que la nueva cocina recibiría mucha luz natural gracias a la amplia cristalera. De esta forma, los dos creativos profesionales podrían aprovechar el espacio también como luminoso lugar de trabajo. La propuesta fue bien acogida: los muebles antiguos de la cocina dejaron el espacio libre para una habitación de paso amplia y los nuevos se pusieron en lo que antes era una sala de estar.

Respondiendo al deseo de los clientes, el equipo de Grid Thirteen ideó una cocina que cede todo el protagonismo. El conjunto que forman los sencillos armarios en color blanco Lotus, la encimera, en blanco cuarzo, y, por supuesto, la placa de cocción BORA con extractor de superficie integrado ofrece una imagen tranquila y discreta, como explica Natalie Fry: «La idea era que la placa de cocción fuera la parte central de la península para favorecer la interacción. Pero la pareja rechazaba rotundamente el obstáculo visual que supondría una campana extractora entre la zona de cocción y la de asiento delante del mostrador.» Gracias al extractor de superficie extremadamente silencioso BORA Pure, se mantiene un campo visual despejado y un diseño de cocina limpio y tranquilo que fomenta la convivencia.

La decoración en torno al conjunto es si cabe aún más impresionante: del techo color rosa pálido cuelgan dos lámparas en blanco porcelánico con forma de mujer y en las paredes negras llama la atención el conglomerado de piezas artísticas y de diseño, combinadas de manera aparentemente aleatoria. Uno no sabe dónde fijar primero su atención: ¿En el cuadro del joven en el OVNI, o quizás el monopatín sobre el que hay expuestas manzanas y nectarinas como decoración?

Información

Diseño de la cocina: Grid Thirteen, www.gridthirteen.co.uk

BORA Pure

Fotos: Neil Bedford

Dentro de BORA

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