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HOLLYWOOD frente al fogón

Stanley Tucci no solo es una estrella internacional del cine, sino también autor de libros de cocina y un apasionado cocinillas. Con BORA.

¿Qué Stanley? Cuando les hablé a mis amigos de la entrevista con el actor estadounidense Stanley Tucci, todos se encogían de hombros. ¿Quién es ese? Breve movimiento del dedo: ¡El director de arte en «El demonio viste de Prada»! En este éxito de taquilla, él es el único oasis de paz en medio de un caos histérico en torno a la jefa de la revista «RUNWAY», a la que da vida Meryl Streep. Y brilla junto a estrellas como Anne Hathaway y Emily Blunt (con cuya hermana está casado en la vida real). Cuando se recuerda esta imagen: calvo y gafas de pasta oscura, todo el mundo asiente… «¡Ah, él! Claro, ya sé quién es.» 

Es una de esas caras que uno reconoce hasta dormido. Pero el nombre se queda en la punta de la lengua. Quizás la razón sea su gran versatilidad. Ha sido calificado como «rey de los papeles secundarios». El actor italoamericano ocupa desde hace décadas las posiciones más altas en los elencos de Hollywood: «El informe Pelícano», «Sucedió en Manhattan», «Los juegos del hambre», «Transformers»… Todas éxitos de taquilla. Tucci es un carismático actor que tiene en su haber varios Emmys y un Globo de Oro. Pero esto es solo casual. En nuestra entrevista hablamos de una cosa muy distinta: de su pasión por la cocina. Las conversaciones previas que tuvimos con su agente de Nueva York fueron desenfadadas, al estilo americano; y él mismo en la entrevista, encantador y preciso. En cada frase se le nota su entusiasmo por la cocina: «Sin ninguna duda, mi pasión me viene de familia. Crecí disfrutando de buena comida. Los domingos toda la familia se reunía en casa de mi abuela para darse un banquete. Durante años hemos recopilado las recetas de aquella época. Y actualmente yo se las transmito a mis propios hijos, la siguiente generación.» Aunque a veces, si está rodando, pasa meses lejos de su mujer y sus hijos. Actualmente está trabajando en tres películas. Pero cuando puede pasar un periodo prolongado en Londres —donde vive con su familia—, él mismo se pone a los mandos. «Siempre preparo la cena en nuestra cocina.» 

«La naturaleza proporciona todo lo que necesitamos las personas. El cuerpo pide alimentarse de acuerdo con la estación.»
Stanley Tucci

Su pasión por la gastronomía italiana lo llevó ya hace algunos años —a él y a su mujer— a publicar un libro de cocina: «The Tucci Table» fue un bestseller, cuyo subtítulo desvela ya qué es importante para él: cocinar con la familia y los amigos. Cocina, personas, sabor: las tres cosas son inseparables para este comidista reconocido. A veces las junta incluso con su profesión. Para preparar su papel en la película «Julie y Julia», que trata de la icónica cocinera de televisión estadounidense de los años 60, hizo unas prácticas en un restaurante de Nueva York, donde aprendió a preparar los platos de manera profesional y desarrolló una rutina: frittata, risotto, gnocchi. En la película hace del marido de la protagonista, Meryl Streep, con quien también se reunió antes del rodaje para cocinar juntos. ¿Qué cocinaron? «Todavía me acuerdo perfectamente. Fue una receta de Julia Child: blanquette de veau… ¡exquisita!» Por supuesto, no cocinaron solo para ellos dos, sino para muchos amigos. ¿Y quién es mejor cocinero, Meryl Streep o él? La respuesta llega entre risas y en el acto: «¡Yo!»

 

No es de extrañar que el apasionado cocinillas tenga en su casa una cocina grande con dos partes. Desde hace algunos años, disfruta de una cocina que consta de BORA Professional con una plancha teppanyaki. «La cocina es grande y abierta, y la usamos como centro vital para toda la familia, así que este sistema nos viene como anillo al dedo. Yo no quería una campana extractora porque es un obstáculo para el contacto visual y la conversación. Cuando vi BORA por primera vez en una exposición en Londres, no me lo podía creer y me dije: ¡Esto es lo que yo necesito!» Al actor le encanta cocinar con su familia en su isla de cocina: «Me he pasado tanto tiempo dándoles la espalda a mis hijos mientras cocinaba.» Al teppanyaki de BORA no van solo bistecs, sino también verduras: cebolla, berenjenas, calabacines… «Nos permite preparar platos muy variados de forma rápida y, además, es muy fácil de limpiar. Es fantástico, a mí me encanta.» Como cocinero que vive su pasión, no solo valora el diseño, sino también las grandes dimensiones de las placas de cocción: «Así puedo trabajar con ollas más grandes.»

También echa mano de vez en cuando del libro de cocina BORA 5 | 5 de recetas rápidas y saludables: «Está muy bien.» Tucci valora la alimentación sana así como la procedencia de los productos: la cercanía es para él tan importante como el escoger productos de temporada. «La naturaleza proporciona todo lo que necesitamos las personas. El cuerpo pide alimentarse de acuerdo con la estación. Él te dice lo que debes comer. Dejarse guiar por él es el estilo de vida más sano.» Esto va de la mano del retorno a una vida «sencilla»: «Antiguamente todo el mundo comía lo que correspondía según la estación hasta que alguien dijo que podía llevar fresas los 365 días del año a cualquier parte de la Tierra. Pero que todo esté siempre al alcance, en cualquier momento, no tiene ningún sentido.»

 

Eso no significa que este cosmopolita se vea totalmente limitado al elegir su comida: «Mi mujer es británica y cocina de maravilla. Comemos de lo que hay en su familia. Por ejemplo, british sausages. O los currys, tan populares en el multicultural Londres.»
Tras esta entrevista, un viernes por la tarde, Stanley Tucci se mete directamente en su cocina. Le han regalado una langosta y está pensando cómo prepararla: «Quizás hacemos un risotto. O lobster rolls, o pasta con langosta.» Sea como fuere, la mesa seguro que se llenará de familia y amigos, la «Tucci Table».

Texto: KLAUDIA MEINERT

Foto: GERHARD KASSNER