Sudáfrica: gastronomía que une y naturaleza que quita el aliento

Sudáfrica: gastronomía que une y naturaleza que quita el aliento

Sudáfrica es simplemente mágica. Empezando por su naturaleza incomparable, con una impresionante flora y fauna, pasando por su suave luz tan especial y la continua brisa marina en la costa, hasta su gente hospitalaria y abierta. El braai —cocinar, comer, beber, cantar, bailar y reír— es una expresión de su cultura.

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Braai: comer y vida social al estilo sudafricano

Al igual que en tantos países, también en Sudáfrica la comida y la gastronomía son un reflejo perfecto del país y sus gentes. Existe gran variedad de productos excelentes y de alta calidad en todos los ámbitos imaginables. Frutas y verduras frescas de intenso sabor, pescado y marisco exquisitos, carne de animales que viven todo el año al aire libre en enormes pastos y se alimentan de lo que ellos mismos eligen, hasta una increíble y abundante carne de caza.

Todos estos productos e ingredientes forman parte de la que puede ser la ocupación preferida del sudafricano: el braaies el concepto que describe la experiencia de cocinar, comer, beber, cantar, bailar y reír juntos. El braai, palabra del afrikáans que podría traducirse como «asado», es la versión africana de lo que nosotros conocemos como una barbacoa. Pero un braai es mucho más que simplemente asar a la parrilla: es un evento, una forma de vivir la vida, poder reunirse y compartir, disfrutar en comunidad. No en vano hay por todo el país incontables espacios públicos para celebrar braais. En el braai clásico se enciende un fuego y sobre las brasas que se obtienen se asan los alimentos. Una especialidad para braai muy popular en Sudáfrica es la boerewors, que es un tipo de salchicha tradicional. Esta salchicha tiene forma enrollada y suele ser de carne de ternera o de caza condimentada con una mezcla de especias característica a base de semillas de cilantro, clavo, nuez moscada, sal y pimienta; tiene un sabor en cierta medida familiar, pero propio e inconfundible al mismo tiempo, que está inseparablemente ligado a Sudáfrica. Experiencias gustativas como esta, junto con las imágenes y vivencias unidas a ello, convierten los viajes a otros países y regiones en momentos inolvidables. Otras especialidades de braai que suelen gustar mucho son la gacela saltarina o springbock, el kudú y la carne de avestruz. Naturalmente, cerca de la costa son habituales en la parrilla el pescado y el marisco. Pero también verduras y sándwiches de tomate y queso se preparan sobre las brasas calientes. Entre los acompañamientos más populares se encuentran la batata, la calabaza y el pap, unas gachas a base de harina de maíz, sal y agua, aparte naturalmente de diversos chutneys y salsas fuertes que dan aroma y un toque picante. Un braai es el símbolo perfecto de la hospitalidad y la afectuosidad del pueblo sudafricano. Comer y beber en compañía es una ocasión maravillosa para disfrutar de un buen rato juntos.

Sudáfrica: tan variada y a la vez tan única

Una vez que te acostumbras al clima sudafricano, a la por suerte mínima diferencia horaria, al tráfico por la izquierda y a la velocidad a la que transcurre la vida, hay muchas cosas por descubrir y experimentar. La Garden Route en la costa, por ejemplo, que va de Ciudad del Cabo a Puerto Elizabeth en el este, concentra en un serpenteante recorrido relativamente corto gran variedad de atractivos turísticos y paisajes idílicos. Acantilados, paisajes montañosos, amplias playas de arena blanca, tramos de bosque verde y casi tropical, semidesiertos secos: un escenario continuamente cambiante sin interrupciones. Durante todo el camino puede verse gran diversidad y abundancia de animales y plantas. En los distintos tramos, las condiciones paisajísticas y climáticas invitan a practicar senderismo, natación, surf, escalada o parapente, a tomar el sol, montar en bicicleta de montaña y mucho más. Por supuesto, aparte de la impresionante Garden Route, hay muchísimo más por descubrir y contemplar. Todo el país es una colección de maravillosas atracciones naturales esperando a ser exploradas. Montañas, ríos, cascadas, desiertos, estepas y muchas playas. Lo más difícil es decidir cuál de todos estos preciosos lugares será el siguiente que se quiere visitar. 

La «nación del arco iris»

Sudáfrica es culturalmente muy diversa y es la cuna de numerosos grupos étnicos que, por desgracia, no siempre conviven sin conflictos. También las grandes diferencias de riqueza generan tensiones a menudo, lo cual es una de las pocas cosas que no favorecen a este maravilloso país. Más allá de las diferencias y desavenencias, comer juntos, compartir y reunirse —por ejemplo, en un braai— es uno de los muchos puentes que se tienden y que reúnen en torno a una mesa a las personas más diversas.