Disfrutar con amigos

Disfrutar con amigos

En todo el mundo, a cualquier hora, las personas comen en comunidad: el almuerzo familiar, la primera cita, cenas en las penas y las alegrías, fiestas que terminan con un banquete de celebración o tratos que se cierran durante una comida gourmet.

Créditos fotografía:

Anya Rüngeler

Pasen al comedor

El intercambio de ideas, sensaciones y experiencias se produce siempre con mayor intensidad y de forma más duradera en un encuentro personal, cara a cara, tras un contacto, un gesto. En este contexto siempre es más fácil enviar señales no verbales y entender las de la otra parte. A menudo, este enriquecimiento emocional e intelectual va acompañado de placer culinario. Por ejemplo, la preparación entre varias personas de una buena comida para disfrutarla en común, o simplemente compartir un café o un té. Si nos falta el placer culinario cuando estamos con otras personas, nos falta mucho más que solo el acto de sentarse a la mesa para alimentarse.

 

Cocinemos juntos

Cuando se prepara la comida con compañía, enseguida se crea un ambiente beneficioso porque las personas se juntan para crear algo bueno con sus propias manos. El hecho de cocinar da espacio a los temas y emociones más diversos, pero al mismo tiempo ofrece en igual medida momentos tranquilos en los que cada cual tiene un instante para sí mismo y sus pensamientos, antes de retomar la conversación con un nuevo impulso o perspectiva. El placer compartido, el despertar los sentidos nos une de una manera positiva y terapéutica. Disfrutar juntos de una buena comida ofrece a menudo espacio para el intercambio, la discusión, el conocer nuevos puntos de vista en un entorno de confianza, refuerza los lazos, da apoyo y consuelo. No en vano, las mejores fiestas terminan en la cocina, momento álgido con algo para comer y un buen vino que permanece en el recuerdo.

Por eso debemos alegrarnos siempre por esos momentos especiales, escribir con ilusión una lista de la compra repleta de buenos y deliciosos ingredientes, poner a enfriar un buen vino, sacar la vajilla fina y disponernos a disfrutar de unas horas agradables en compañía.

Ideas de recetas para cocinar juntos

A quienes estén buscando inspiración para hacer una comida sencilla y deliciosa al mismo tiempo, perfecta para preparar entre varias personas, quizás les sea de gran ayuda la receta siguiente. Esperamos que la disfruten: ¡buen provecho y un brindis por la amistad!

 

Pasta negra con gambas y setas de cardo (2-3 personas)

 

Ingredientes:

8 gambas grandes o 16 pequeñas con cáscara
1-2 dientes de ajo
300 g de tomates pequeños
7-8 cdas. de aceite de oliva
20 g de mantequilla
150 ml de vermú Noilly Prat
300 ml de caldo de pescado
1 cda. de zumo de limón
Sal y pimienta
6 setas de cardo cortadas longitudinalmente en cuartos
6 ramas de tomillo
250 g de pasta negra

 

Preparación:

Pelar las gambas, retirar el intestino y dorar las cáscaras en un poco de aceite de oliva y mantequilla después de lavarlas. Pasados unos 5 minutos, añadir el ajo, y otros 5 minutos después, desglasar con vermú y dejar un momento en el fuego. A continuación, añadir el caldo de pescado y un tercio de los tomates (cortados por la mitad); dejar que reduzca hasta casi la mitad, colar y aderezar con el zumo de limón, sal y pimienta.

Cocer la pasta en agua con sal, pero colarla unos 3 minutos antes de que acabe el tiempo de cocción reservando una taza del agua de cocer la pasta. Terminar de cocer la pasta en el caldo de gambas.

Al mismo tiempo, dorar las setas de cardo en un poco de aceite de oliva, condimentar ligeramente con sal y pimienta y reservar. En la misma sartén, asar brevemente las gambas y añadir los tomates.

Mezclar ahora la pasta en el caldo de gambas con el resto de ingredientes y añadir tomillo picado con un poco de mantequilla. Si se quiere poner un toque sofisticado, se pueden reservar un par de gambas, tomates y setas para decorar la pasta al final. Completar con una rama de tomillo y una buena pimienta negra por encima.